Bután y Maldivas

© Baros Maldives

Viajar a Maldivas en primavera

Del mismo modo que ocurre si decides viajar a Maldivas en otoño, viajar a Maldivas en primavera aúna las características climáticas de los dos monzones de la isla, el húmedo y el seco, por lo que permite optar al viajero por un clima más caluroso u otro algo más suave.

La gran ventaja de viajar a Maldivas en primavera es que según el mes, el viajero se encontrará o bien con el monzón de verano o bien con el de invierno. Al comienzo de la primavera, entre marzo y abril, todavía rige el monzón del noreste, por lo que el clima será seco. Esto se traduce en un tiempo mucho más estable y con escasas probabilidades de lluvia.

Viajar a Maldivas en primavera

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Viajar a Maldivas en primavera: ¡El espectacular equinoccio!

Además, el 20 de marzo se produce el equinoccio de primavera, que es espectacular en Maldivas. En este conjunto de islas, a escasos grados del ecuador, es uno de los lugares donde mejor se vive este fenómeno. A ello ayuda sin duda el hecho de que Maldivas es el país con menor altitud media del planeta, apenas dos metros sobre el nivel del mar.

Viajar a Maldivas en primavera y avistar al pez volador

Entrando en mayo y en junio el cielo es más nublado y las precipitaciones comienzan a ser algo más abundantes. Viajar a Maldivas en primavera también puede coincidir con la llegada del monzón húmedo. Sin embargo, no es algo que debe preocupar al viajero, ya que las lluvias son intermitentes y se combinan siempre con periodos soleados, por lo que por supuesto si vas a viajar a Maldivas en primavera también podrás disfrutar de día soleados y de playa. Además, viajar a Maldivas en primavera es una de las mejores épocas para deleitarse con la fauna marina, entre la que destaca el famoso pez volador de Maldivas, que es capaz saltar largas distancias fuera del agua.

Si todavía no has decidido cuándo viajar a Maldivas, hacerlo en primavera permite al viajero muchas otras opciones: cenar en un dhoni -típica embarcación de Maldivas-, practicar yoga en un sitio exótico, disfrutar de las magníficas piscinas naturales de los resorts o empaparse de la cultura local y de su danza tradicional, el baile boduberu.

¿Te apetece un viaje al paraíso?

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