Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias by Patrycja Zbierska

Cena en el Sandbank de Baros Maldives

Las olas bailan suavemente a nuestro paso, y yo, con una mezcla de admiración y expectación, miro al sol que pinta el cielo de colores que no sabía ni que existían. El yate se para en medio de la nada. Es el momento de dejar la civilización (si se puede llamar así a la preciosa isla de la que venimos y que yace en mitad del océano índico) y trasladarse a una barquita pequeña, sin motor, que nos acercará a un diminuto banco de arena, uno de los muchos que salpican las Islas Maldivas. Pero éste, en concreto, nos parece único. La experiencia de la cena en el Sandbank de Baros Maldives está a punto de empezar…

Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias

La sensación de estar en medio del universo es indescriptible. Las olas rompen en las arenas blancas desde los cuatro puntos cardinales. Solo basta ir girando para observar este fenómeno una y otra vez. El sonido del champán descorchado me devuelve a la realidad. Sí, antes de nuestra cena en el Sandbank tendremos un pequeño aperitif: Pommery Brut Royal y selección de canapés para celebrar la esencia de la vida.

Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias by Patrycja Zbierska

Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias by Patrycja Zbierska

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El cielo nos regala sus mejores colores. Con la copa en la mano y la cámara en la otra, intentamos capturar estos mágicos momentos, pero sobre todo… ¡vivirlos!

Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias

Mientras tanto, el discreto staff de Baros Maldives -que consiste en un chef y un camarero- prepara nuestra cena en el Sandbank. Poco después se encienden las velas y se escucha el delicado tintineo de los vasos… Así es nuestra experiencia.

Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias by Patrycja Zbierska

Ha llegado el momento. De primero atún con mostaza de berro y salsa ponzu, acompañado de una ensalada con mango y pollo Tandoori. De segundo, un filete de «catch of the day», pescado fresco de la laguna en salsa teriyaki y solomillo de ternera a la plancha con chimichurri, acompañados de un delicioso puré de patatas wasabi. De postre, un brownie de chocolate y, cómo no, el famoso coco de Maldivas, aquí confitado. La sobremesa es larga, con nuestros pies jugando en la arena y los sentidos envueltos en una misteriosa paz que solamente es capaz de transmitirte el océano.

Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias by Patrycja Zbierska

Miramos alrededor. Nuestro pequeño oasis parece aún más diminuto que cuando llegamos. Con razón, el agua transparente ha ido ganando terreno a este banco de arena privado hay veces que el Sandbank está totalmente sumergido. ¿Estará el océano celoso de nuestra cena?

Cena en el Sandbank

© Sociedad Geográfica de las Indias by Ángela Rodríguez

El barquito donde empezó todo es nuestra conexión con la realidad, devolviéndonos al yate. 10 minutos después abandonamos ese secreto de arena y vislumbramos el siguiente paraíso, nuestro resort. Estamos en Baros Maldives.

Cena en el Sandbank

© Baros Maldives

¿Te apetece un viaje al paraíso?

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